miércoles, 7 de mayo de 2014

La Reproducción Asistida


Definición: La reproducción asistida consiste en una serie de métodos que ayudan a tener un hijo propio a las parejas que por medios naturales, por incapacidad o enfermedad, no lo han podido lograr.
Tipos:

  • Inducción de la ovulación en la mujer: se induce la ovulación por medio de hormonas.
  • Inseminación artificial conyugal: colocación directa de los espermatozoides dentro del útero después de procesar en el laboratorio el semen eyaculado.
  • Fertilización in vitro: extracción directa de varios óvulos al mismo tiempo que se recolecta semen de la pareja.
  • Microinyección espermática: consiste en inyectar un único espermatozoide dentro del óvulo.
  • Inseminación artificial: se realiza con semen de un donante que no es la pareja.
  • Donación de óvulos: se dan los óvulos de otra mujer.
Datos Estadísticos:

   En las últimas dos décadas hemos presenciado una explosión del conocimiento en el área de la biología de la reproducción y en el éxito de las técnicas de reproducción asistida para el tratamiento de la infertilidad. Una rápida revisión de tales logros acentúa la necesidad continua de: 1) Reexaminar y formular nuevas preguntas acerca de los varios aspectos fisiológicos de los procesos de gametogénesis, fertilización e implantación, incluyendo el cuestionamiento de dogmas preexistentes, 2) Aplicar criterios de monitoreo estrictos para el avance de técnicas de embriología de alta complejidad y desarrollo de preparaciones hormonales de mayor eficacia, 3) Mejorar el reportaje de las tasas clínicas de embarazo y 4) Continuar con discusiones en el ambiente socio-ético-legal para que el público en general entienda que las realidades terapéuticas en reproducción asistida no son solamente eficientes sino seguras. En Estados Unidos, en el año 1998 (últimas estadísticas disponibles), se realizaron más de 61.000 ciclos de reproducción asistida. Más del 90% de ellos fueron de fertilización in vitro (FIV), con transferencia uterina de embriones, lográndose más de 15.000 embarazos. En el Jones Institute, desde 1981, hemos obtenido más de 2.600 nacimientos mediantetransferencia uterina de embriones luego de FIV. Las tasas actuales de embarazo en los grupos de pacientes con mejor pronóstico llegan a ser de 45% a 50% por ciclo y las tasas acumuladas son aún superiores si se pueden transferir embriones congelados en ciclos siguientes. Las tasas globales de aborto son del 20% aproximadamente, lo cual no parece ser diferente de las tasas naturales de pérdida de embarazo. Hay numerosos datos, provenientes de diferentes partes del mundo, que concluyen que los niños nacidos luego de FIV no tienen problemas neonatales o de desarrollo distintos de aquéllos nacidos luego de reproducción Natural. Pero estas técnicas incluyen un riesgo serio, el de embarazos múltiples. Esto es debido a que la mayoría de los centros transfieren entre 2-4 embriones por ciclo, lo cual determina una probabilidad estadística de hasta 30% de embarazos múltiples. Más de 90% de éstos son embarazos gemelares, pero aún ellos tienen un leve aumento de la morbilidad materno-fetal. Los trillizos y cuatrillizos son, obviamente, de muy alto riesgo obstétrico y resultan en un aumento dramático de la morbi-mortalidad materna, perinatal y neonatal. Además de ello, aumentan en forma drástica los costos globales del tratamiento cuando se encara la eficiencia de la reproducción asistida por nacimiento.
   Datos estadísticos recientes indican que el factor masculino, olvidado por negligencia y pobre conocimiento por largo tiempo, es responsable de más del 35% de la infertilidad global. La inyección intracitoplásmica de un espermatozoide (ICSI) se ha convertido en un avance considerable en el tratamiento de casos con oligo-asteno-teratozoospermia y aun azoospermia (donde se combina con extracción testicular o epididimaria de espermatozoides). Pero el uso de gametos provenientes de hombres infértiles con disfunción testicular severa ha puesto de manifiesto un riesgo de transmisión de enfermedades cromosómico- genéticas, ya que 5% a 10% de estos pacientes son portadores de problemas cromosómicos (particularmente aneuploidismo o translocaciones) y/o genéticos (como ser microdeleciones del cromosoma u otras). Estas anomalías podrían incrementar las probabilidades de anomalías cromosómicas y malformaciones. Además, pacientes con ausencia congénita de los conductos deferentes (y sus esposas) deben ser estudiados genéticamente ya que pueden ser portadores de mutaciones responsables de fibrosis quística del páncreas. Por otra parte, hay evidencia de daño o fragmentación del ADN en espermatozoides en ciertos grupos de hombres infértiles (3). Registros europeos y norteamericanos indican, sin embargo, que este riesgo es muy bajo, ya que más del 97% de los niños nacidos luego de ICSI han sido normales (4,5). Más aún, estudios prospectivos y con controles adecuados indican que el desarrollo neurológico de niños nacidos luego de ICSI al año y medio de vida no es diferente de la población en general (6,7). El ginecólogo especializado en medicina de la reproducción debe informar a las parejas infértiles de los riesgos mencionados al formular el plan terapéutico en el caso individual. El neonatólogo-pediatra debe estar alerta a la posibilidad de estas complicaciones. De mayor importancia son la presencia de embarazos múltiples y, en segundo término, la posibilidad de enfermedades cromosómico-genéticas dependiendo del genotipo paterno. Los esfuerzos actuales están destinados a encontrar marcadores embrionarios que permitan identificar aquellos embriones con verdadero potencial de implantación y evolutividad. Ello hará posible la transferencia de solamente uno o dos embriones, ya sea en etapa de clivaje o blastocistos y así reducir a un mínimo las complicaciones asociadas a los embarazos múltiples. Los estudios cromosómico-genéticos de la pareja y el consejo genético deben llevarse a cabo cuando están indicados. La posibilidad de realizar el diagnóstico de enfermedades cromosómicas y genéticas en el embrión en etapa preimplantación es también una realidad en los centros más especializados. El progreso y nuevo desarrollo de las técnicas de reproducción asistida, como en otras áreas de la medicina, debe ser encarado en el marco de serias discusiones en el ámbito médico- socio- legal. Las ventajas y desventajas y los riesgos potenciales de los tratamientos actuales deben ser críticamente analizados. Las parejas infértiles y el público en general deben ser informados y se les deben dar las máximas garantías, apoyadas por las estadísticas mundiales y la monitorización estricta a que han sido sometidas estas técnicas, las cuales demuestran la eficiencia y seguridad (con los riesgos mencionados) en la obtención del ansiado embarazo.

Comentario: Pienso que como la tecnología está avanzando, cada vez van a haber más técnicas y métodos para la reproducción asistida y la gente va a usarla cada vez más ya que no se da cuenta que lo que está haciendo es un acto malo porque están acabando con muchas vidas cuando la usan. Pero debe haber una manera de decirle a la gente que lo que está haciendo está mal para que esa técnica deje de usarse. Hasta que no haya una técnica que no acabe con vidas humanas, la reproducción asistida seguirá siendo un acto moralmente malo.

Aspectos a favor y en contra:

No son pocos los problemas éticos que plantean actualmente las diferentes técnicas de reproducción asistida (TRA) existentes y este abanico de dilemas éticos parece ampliarse cuando se recibe información sobre los caminos que, con diferentes intereses, se intentan abrir con posibles futuras vías de experimentación embrionaria. Desde 1978, año en que se produjo el nacimiento de Louise Brown, la primera "bebé probeta" como resultado de una fecundación obtenida in vitro, son ya más de 100.000 los nacidos, sólo en EEUU, mediante las diferentes técnicas de reproducción que han ido surgiendo (FIV, GIFT, DIRGAT, PZD, SUZI, ICSI, etc) siempre en un intento progresivo de obtener un embarazo al filo de lo imposible en casos de infertilidad o subfertilidad no solucionables con las técnicas preexistentes. Esta situación ha propiciado también la aceptación social de métodos de reproducción artificial ya conocidos, como la inseminación artificial, intraconyugal o mediante donación de gametos, que anteriormente no gozaban de la misma consideración.Sin embargo, este balance de lo que cabría considerar como uno más de los grandes avances tecnológicos de la medicina del siglo XX, se ha visto rodeado de polémica desde su inicio, debido, entre otras objeciones, a las connotaciones que rodean el lograr la concepción de nuevas vidas humanas a expensas de provocar la pérdida de otras en el camino. En contrapartida, es evidente que el desarrollo de las TRA responde a motivaciones loables. Estas técnicas ofrecen a muchas parejas la posibilidad de procrear unos hijos que alteraciones genéticas, congénitas o secundarias a diversas patologías adquiridas, parecen imposibilitar. Los deseos de paternidad y de maternidad resultan no sólo comprensibles sino merecedores del más digno reconocimiento, sobre todo si se pretende ofrecer a ese futuro hijo el contexto afectivo adecuado a su armónico desarrollo, como es lo habitual. Sin embargo, la reivindicación de ese deseo de procrear no puede ser considerado como un derecho absoluto desvinculado del respeto a la dignidad del nuevo ser que se quiere engendrar. El hijo no deberá, en ningún caso, ser considerado como un posible objeto de mera autoafirmación de los padres. No existen derechos de los padres sobre los hijos, al igual que no existen derechos de unas personas sobre otras personas para beneficio propio. Lo que sí existen son deberes de los padres hacia los hijos, considerados éstos en las legislaciones de los países desarrollados como individuos desvalidos, fácilmente vulnerables, a los que la sociedad tiene la obligación de proteger. Este cambio de concepto, considerar el bien potencial del futuro ser engendrado y no sólo el de los padres, como parte del bien que se quiere lograr al trabajar en reproducción asistida, es fundamental para entender aspectos importantes de la valoración ética que conlleva el recurso a estas nuevas tecnologías.
Comentario: Como podemos ver hay diferentes posturas acerca de la reproducción asistida, ambas posturas tienen sus puntos válidos del porque estan a favor o en contra. Se puede decir que la reproducción asistida es un buen camino para las parejas que no pueden tener hijos propios pero ya esta en cada uno de los diversos matrimonios en contemplar los riesgos que esta contrae, no solo para la madre si no que tambien no hay garantía del 100% de que se va tener un bebe. La reproducción es una buena opción pero cabe destacar que no es la única manera de tener hijos.

Puntos de vista de la bioética:
La valoración ética de las técnicas de reproducción humana, depende mucho de los valores religiosos y antropológicos, - presentes o no -, a la hora de juzgar la aceptación de las mismas. A la pregunta anteriormente planteada, de si ¿le es lícito a la ciencia y la técnica hacer todo lo que tiene capacidad de hacer?, la respuesta es que, no todo lo que desde el punto de vista científico - médico puede realizarse, es éticamente aceptable. Es necesario con una actitud abierta y crítica, darnos la oportunidad de discernir entre el rechazo a priori de la tecnología, producto de la inteligencia humana, y su capacidad para contribuir al bienestar humano, y el abuso de la misma con finalidades distintas a la preservación de la vida, rechazando aquellas intervenciones técnicas con finalidades distintas a las reproductivas. Marciano Vidal propone el rechazo de las siguientes:
• Fecundar óvulos humanos y producir embriones para trasplantes de médula ósea con el fin de salvar a otro hijo.
• Mantener embriones vivos para proveer muestras utilizables.
• Comerciar con embriones o con sus células con fines cosméticos. En los países avanzados de Europa, se utilizan, desechos de fetos humanos abortados como materia prima para muchos de sus productos. En Estados Unidos, la industria del aborto factura aproximadamente seiscientos millones de dólares anuales por esta actividad.
• Utilizar industrialmente embriones para importación o exportación.
• Fusión de embriones entre sí para producir quimeras.
• Producción de embriones para la experimentación con fines militares y de investigación.
Algunos cuestionamientos significativos para el debate de estos problemas son:
• El estatus del embrión: ¿es el embrión sujeto de derechos como persona humana?
• El embrión como persona potencial: ¿puede ser tratado simplemente como una cosa, o al contrario merece que se trate con todo el respeto y consideración que se debe a la vida humana?
• Valores supremos de la sociedad: ¿cuáles son los valores supremos que una sociedad debe guardar, la autonomía de las personas para decidir sobre sus vidas, la sexualidad, la maternidad; la libertad para tomar decisiones que conciernen a su patrimonio personal o familiar, el amor y la solidaridad entendidos como, la disposición de realizar todo lo humanamente posible para resolver problemas relacionados con la reproducción de la vida.
Desde el punto de vista de la Iglesia Católica, todas las técnicas reproductivas distintas a la relación sexual son inmorales. La Iglesia fundamenta su posición en documentos como "Humanae vitae" (1968) y "Donun vitae" (1987) alegando razones como:
• La fecundación "in vitro" y otras técnicas de reproducción asistida producen la separación de los significados unitivo (amoroso)y reproductivo de la relación sexual.
• Es una exigencia ética que todo ser humano sea fruto del amor de los padres y no que nazca en un contexto de requerimientos técnicos médico - biológicos.
• Las técnicas de reproducción como la FIVET reducen al ser humano a un objeto de frías tecnologías y por ende a los parámetros de dominio y control de médicos y biólogos.
• No se respeta la calidad humana del embrión, al manipularse los gametos como objeto de experimentación.
Ante los argumentos anteriores se impone una actitud de diálogo con la modernidad, pero con discernimiento crítico para discriminar los abusos en el uso de las técnicas para fines diferentes a los de la reproducción humana como los ya citados anteriormente. obre os temas de ebate citados, por su nivel de complejidad, se requieren los esfuerzos de interpretación de los diversos sectores y grupos sociales que conforman la comunidad. Las respuestas no pueden provenir de un solo sector porque corren el riesgo de responder a intereses, valoraciones o visiones unilaterales excluyentes del resto de la colectividad.
• En torno al estatus del embrión: jurídicamente hablando dependerá de las legislaciones nacionales de cada sociedad en la que se practican estas tecnologías.
• Desde el punto de vista ético los embriones humanos no son cosas que deban tratarse como materias de experimentación o manipulación de ningún tipo, sobre todo con fines distintos a los de la reproducción humana. Deben ser tratados con la misma dignidad y respeto que se da a la vida humana.
• El respeto a la autonomía de las personas y la libertad para decidir sobre sus vidas deben ser valores supremos que una sociedad pluralista defienda hasta los últimos extremos, siempre que los comportamientos derivados de esos derechos no atenten contra los intereses y los derechos de las demás personas. Pero sobre todo, la defensa del derecho a la vida humana en todas sus formas y manifestaciones culturales debe ser el valor que cualquier sociedad defina como valor supremo.
• Desde una óptica secular, no parecen muy convincentes los argumentos de la Iglesia Católica para rechazar la FIV y otras técnicas, porque producen la separación de las dimensiones procreativa y amorosa de la relación sexual. Históricamente no hay criterios que demuestren que ambos aspectos deban necesariamente estar unidos. Más bien existen rastros de que el "sexo sin amor" está presente a lo largo de la historia como práctica humana, según lo evidencian algunos relatos bíblicos. Por otra parte, al aceptar formas de control de natalidad "naturales", tácitamente la misma Iglesia admite dicha separación.
• Sobre la exigencia de que el nuevo ser nazca en un contexto de amor interpersonal de naturaleza heterosexual, y no por mediación de requerimientos técnicos, no parece existir argumentos que demuestren que una pareja que recurre a este tipo de técnicas no vivan un proyecto de vida común y familiar producto del amor conyugal.
• Sobre el irrespeto a la calidad humana del embrión, hasta ahora, la mayoría de las sociedades no conceden estatus de personas – como sujetos jurídicos – a los embriones humanos. Sin embargo, desde el punto de vista ético, todo embrión humano debe ser tratado con dignidad y respeto y gozar de protección por el sólo hecho de formar parte de la vida humana.

Comentario: Estoy de acuerdo con el punto de vista que la bioética tiene de la reproducción asistida, ya que esta la considera; junto con la Iglesia Católica; un acto incorrecto. Usar una técnica de reproducción asistida es un pecado mortal ya que al usarla mueren muchos embriones por culpa de quien la usa. Se puede decir que al usarla una persona, esta está matando seres humanos. Así que esta es una técnica que ninguna persona debería usar ya que es moralmente incorrecta.

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Resumen:
La reproducción asistida o también llamada Fecundación artificial es el conjunto de métodos o técnicas biomédicas. La reproducción asistida facilita los procesos naturales durante la reproducción, puede ser llevada a cabo empleando diferentes técnicas dependiendo los problemas de las parejas o de las personas que lo vayan a usar. Existen varios tipos de fecundación artificial:
1.     Coitos programados: Este se usa en parejas jóvenes menores de 35 años, que lleven poco tiempo intentando quedar embarazada menos de 6 meses.
2.     Ciclo natural: Este se usa en las personas que tienen alguna alergia a medicamentos que les llevan a rechazar cualquier otra técnica de reproducción asistida que no sea natural.
La reproducción asistida o fecundación artificial también traen muchos problemas al ser usados por ejemplo:
En la mujer hay riesgos derivados de estimulación
En él bebe puede que hayan alteraciones genéticas, malformaciones congénitas y riesgos a largo plazo en los niños producidos a través de ellas. 
La Reproducción Asistida no hace milagros, simplemente ayuda a la Naturaleza a seguir su curso cuando no puede hacerlo por sí misma.
La reproducción asistida o fecundación artificial está en contra de la bioética porque no está dejando que el ser humano haga la vida correctamente, si no que esta interrumpiendo el proceso de la vida normal al estar haciendo la reproducción asistida por eso yo pienso que no se debe de cometer eso, debemos dejar que la vida haga lo que tenga que hacer en la reproducción y en caso de no poderse embarazar la mujer ahora si llegar a una solución si la pareja lo desea.
Los cristianos no aprueban nada que tenga que ver con reproducción asistida o fecundación artificial. La Iglesia católica se opone a cualquier tipo de tratamiento de reproducción asistida y los rechaza por antinatural. Para la Iglesia toda fecundación fuera del acto sexual comporta un modo no humano, no natural e incompatible con la dignidad del nuevo ser concebido.

Por eso la iglesia busca nuevas leyes para plantear como objetivo la intervención con leyes en el campo de la fecundación artificial.

Referencias bibliográficas:


  • http://www.slideshare.net/AnaLaura/biotica-4238690
  • Hojas de Ética y Valores 
  • http://www.sup.org.uy/Archivos/Adp72-4/pdf/editorial.pdf
  • http://www.aeu.es/userfiles/06_Reproduccion_Asistida.pdf
  • https://www.google.com.mx/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=10&ved=0CGgQFjAJ&url=http%3A%2F%2Fwww.observatoriobioetica.com%2Fpresentaciones%2FPROCREACION_ASISTIDA.pps&ei=5GlFU___NIaM0AGRsoGwBw&usg=AFQjCNFarG2EOaOD097s3lRhpMJ_1pAurg&sig2=RmdbUkEe2EXq1CF3J7XOJg
  • http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?pid=S1409-12592004000100008&script=sci_arttext